sábado, 23 de enero de 2016

Reseñas: The Strypes - Little Victories (2015)


A los Strypes les gusta combinar lo clásico con lo nuevo. El blues era su estilo de combate y la influencia de bandas como Dr. Feelgood, Elvis Costello y The Jam ya se había hecho notar en “Snapshot” (2013), su primer álbum de estudio. Pero con “Little Victories” el juego cambia un poco. Y lo hace a su favor.

El cuarteto irlandés compuesto por Ross Farrelly (voz), Josh McClorey (guitarra), Pete O’Hanlon (bajo) y Evan Walsh (batería), y que fue descubiertos por el mismísimo Elton John, ha transformado su sonido de manera brillante y madura, incorporando a su estilo todo tipo de referencia setentera, tomando riesgos y enfrentando con potencia el gran desafío del segundo disco; desafío que toda banda tiene después de un debut arrollador.

Madurez vocal, riffs más parecidos a lo que hacía Led Zeppelin –sobre todo en temas como 'Queen of the Half Crown' y 'Now She’s Gone'-, bajos distorsionados y una tremenda personalidad en la batería, son la tónica del último disco de los irlandeses, trabajo que definitivamente entrega una bocanada de aire fresco al rock and roll actual.

Es que estos jóvenes que no superan los 20 años juegan a ganador gracias a su gran talento y a la importante lista de influencias, donde incluso se atreven a experimentar con el ska en canciones como 'Lovers Leave' y 'G.O.V', en una clara referencia a su admiración por los británicos de Madness.

Pero no solo con lo antiguo se quedan los Strypes. Los muchachos han sido muy influenciados, con quienes compartieron escenario en unas fechas durante el tour AM. La admiración se nota en el tercer track del disco, 'Eighty Four', donde presentan un coro simple y un riff pegajoso que invita a seguir el ritmo.

La versatilidad de la banda se escucha en canciones como el single 'A Good Night Sleep and a Cab Far Home' y la romántica '(I Wanna be Your) Everyday' la que rememora a los clásicos del rock más ligado al glam de finales de los 80, sobre todo con el espectacular y sentido solo de guitarra hacia el final de la canción, donde Josh McClorey deja claro su protagonismo en la banda, tanto por su capacidad como guitarrista, como en su ingenio como compositor.

Es fascinante cuando aparecen bandas adolescentes con potencial y que permiten que el público pueda ver su crecimiento, tanto a nivel físico como musical. No siempre se tiene esa suerte y con este cuarteto de irlandeses eso pasa.

Enfrentando la búsqueda de su sonido más desde la madurez que desde la posición de niños prodigio, The Strypes se corona con uno de los buenos discos que dejó el año pasado. Mezclando con inteligencia las mejores fases del rock y consolidando su carrera de manera definitiva, este grupo encontró la fórmula perfecta para triunfar en ese género musical tan vilipendiado y en el cual, cada vez, se hace más difícil destacar.



Artista: The Strypes
Disco: Little Victories
Sello: Virgin/EMI
Año: 2015










Por Mel Vargas