viernes, 6 de noviembre de 2015

Pearl Jam: Un lazo de amor


Pearl Jam en Chile
Miércoles 4 de noviembre, Estadio Nacional
Lotus Producciones

En Chile la gente quiere a las bandas. Claro, el tema de cómo los chilenos perciben y ven su propia música de seguro propugnaría una larga discusión de aquellos que valoran el producto chileno, y otros que sólo lo ven como una reproducción de lo que ya existe afuera (como prácticamente mucho de lo que es la nación chilena, sin ánimos de controversia). Pero ese es otro tema. Aquí se habla de música, y cuando se trata de bandas internacionales que han calado hasta el interior del subconsciente chileno, el nexo cálido entre espectador y banda perdura por décadas.

Variados grupos pueden considerarse dentro del canon mencionado previamente. Quizás Tool, de seguro Guns ‘n’ Roses o Faith No More, etc. Pero el nombre fijo que todos parecieran recordar desde el primer momento dio su presentación la noche del miércoles ante un público como constelación desbordada sobre el Estadio Nacional.

Y fue una jornada que demuestra por qué Chile ama a Pearl Jam. 'Pendulum' fue la primera muestra del más reciente "Lightning Bolt" (2013), y la seleccionada para abrir el concierto, seguida de los favoritos de fans 'Release' y 'Nothingman'. La técnica del slow burn se aplica muy bien a una banda que sin exploraciones extremadamente radicales ni exceso de producción, supo jugar muy bien la partida de experimentar. Esto le permite a un potente Matt Cameron guardar sus armas para cuando toca sacar a relucir su comandante batería en las siguientes 'Go' y 'Mind Your Manners', encargadas de motivar a los asistentes mediante fiero impulso y muscular ejecución.

El setlist de Pearl Jam puede ser acusado de muchas cosas: no tendrá 'I Am Mine', o 'Jeremy', o 'Spin the Black Circle', entre otras. El grupo elige ignorar por completo "No Code" (1996) y "Riot Act" (2002). Para más de uno, tres covers en un concierto puede ser innecesario. Pero no es ni predecible ni plano. Eddie y compañía reviven interpretaciones en vivo de temas más oscuros como 'Light Years' e 'In Hiding', evitando así recargarse en los hitazos. Tal vez la última placa merecía más representación en vivo, pero PJ tiene claro que es mejor equilibrar el enlace de pasado y presente sobre el escenario.

La actitud lo es todo a la hora de cargar con una discografía tan diversa y tener que hacer gloria de ella, y a Pearl Jam, actitud les sobra. Una serie de diálogos en español cargaba en una carpeta un efusivo Vedder, que incluso llevó a un fácilmente más entusiasta Mike McCready a decir “POQUITO”. Comentarios sobre su obsesión con el vino chileno, incluso citando el “manjar” de la misma forma en que Mike Patton hiciera en septiembre pasado. Jeff Ament, McCready y el mismísimo Vedder corrían de extremo a extremo haciendo explotar las canciones, especialmente los cierres de 'Rearviewmirror' y 'Porch'.

En cuanto a los covers, los oriundos de Seattle no son meros replicadores. 'Imagine' respira con otro oxígeno a través de la afectada entonación del vocalista, mientras que 'Mother' de Pink Floyd modera los ánimos de un show tempestuoso. 'Rockin’ in the Free World', tocada más veces por Pearl Jam que por el mismo compositor, Neil Young, no varía mucho desde su interpretación en Lollapalooza el 2013, mas siempre brinda un cierre triunfal que se remata con una curiosa y sentida 'Yellow Ledbetter'.

Es así como en casi tres horas de presencia los emblemas del grunge enrostran que su legado va más allá de la construcción estilística y estética a la cual tienden a ser confinados (junto a Nirvana, Soundgarden y Alice in Chains). Lejos de mostrar signos de envejecimiento inminente, los cinco músicos brindan una notable campaña en el escenario, incluso más vitales que en otras encarnaciones. Acompañados de una fina selección y presencia magnética en el escenario, las canciones fueron capaces de iluminar un estadio oscuro sólo con celulares y encendedores. Esta postal es señal de un sentimiento profundo arraigado en el fan chileno: un lazo de amor. Y precisamente luego de esta noche, Pearl Jam lo ha hecho crecer.

Por Camilo Pérez
Foto: Carlos Müller para Lotus