lunes, 9 de noviembre de 2015

(#MelomanosMag15) Matorral: En búsqueda de la nobleza


*En el día en que Matorral estrena "Gabriel", su nuevo disco, compartimos este extracto de la entrevista incluida en la #MelomanosMag15. Consigue la revista en nuestros puntos de venta.

Con total libertad para crear y experimentar, los músicos de Matorral dan forma a un proyecto en que la excelencia y el riesgo son elementos fundamentales. Esa forma de encarar el trabajo es lo que se puede oír en Gabriel su nuevo álbum.

Texto: Felipe Retamal Navarro
Foto: Reinaldo Rodríguez

Las puertas del estudio se abren para producir un reverb natural al grabar. Se tantean distintas microfonías. En la batería se prueban diversos tambores y bombos. Se buscan sonidos. Es que para Matorral, una banda inquieta y talentosa, la búsqueda es parte importante de la propuesta.

La búsqueda alcanza mayores alturas en "Gabriel" su inminente nuevo álbum. “Si "Remoto control", (su celebrado último trabajo) parecía una etapa más liberada de lo que era Matorral antes, este nuevo disco yo diría que va un paso más allá todavía”, explica Felipe Cadenasso, el hombre tras la voz, guitarra y teclados del grupo.

“Mantenemos una búsqueda de nobleza de los timbres”, explica el guitarrista Antonio Del Favero sobre los elementos que marcan continuidad entre ambos trabajos. “Es buscar esa calidez, que suene distinto, que los instrumentos se sientan tocados, que no sea tan digitalizado. Sentir que hay una banda tocando, nos interesa rescatarlo porque somos un grupo que toca. Pero sí ha habido un reenfoque en el tipo de patrones rítmicos, ahí hay una búsqueda más arriesgada que en "Remoto Control"”, acota. “Es bien distinto igual, yo creo que puede ser chocante. Hay algunas canciones que tienen unos ritmos más intrincados y en que el patrón rítmico es súper importante”, complementa Felipe, con su hablar pausado. “Ítalo (Arauz, baterista) ahí tuvo una pega cuática de tocarlo y además sacar timbres, porque hay platillos que suenan de una manera particular y todo”.

¿Qué otras cosas han experimentado?

FC: Yo creo que este disco es más radical en las estructuras. Pasa que muchas veces tienes como ABAC y la A y la otra parte A son iguales. Como que nos gusta dejar que jueguen estas cosas. A veces usamos efectos que nos sabemos bien como van a reaccionar y ahí es entretenido porque el estudio te sorprende. También el sonido del bajo es distinto.

Sobre el sonido del bajo, Gonzalo Planet se explaya con entusiasmo: “En algunos temas, con la estética que fue surgiendo, sentíamos que a veces el bajo podía sonar más como una guitarra, entonces decidimos ecualizarlo con más agudos. Además, antes tocaba sin uñeta, y ahora he estado probando algunas veces con uñeta”.

La búsqueda musical que Matorral desarrolla en su forma de trabajar, hace que prácticamente no graben demos de canciones. Trabajan de inmediato sobre las composiciones e incluso, hacen de la grabación una experiencia donde no está todo predefinido.

Felipe Cadenasso lo explica con un ejemplo: “Hay una canción que está en base a un arpegio de guitarra que podría haber sido muy folk. Lo pasamos a un multiarpegio, con tres cosas haciendo el mismo arpeggio pero algunas van muteándose, otras aparecen y desaparecen. Entonces actúa el elemento random (ríe) que hace que algunos sonidos se callen, otros aparezcan. Nos gusta harto eso”.

Gonzalo escucha con la mirada fija a su compañero y aporta una comparación interesante: “Imagino que es parecido al funcionamiento de los organilleros. Que tiene como estas maderas con hoyitos, tira el aire, y son algunos espacios los que van apareciendo”.

“Incluso la electrónica es interesante como se lleva a un plano que suena noble” afirma Antonio, con entusiasmo por aportar en la conversación. “Ahí está un poco quizás el trabajo de “magia”; cómo llevamos estos timbres, hechos en 0 y 1, esos brillos tan típicos de lo digital y hacerlos que suenen más nobles. Ese tipo de timbres nos gusta que aparezcan en momentos de la grabación, en que mientras grabamos estamos con los pedales de efecto procesando esos sonidos. Entonces lo que va a quedar grabado es irrepetible. Es medio random”.

“Es un desafío igual, te entretenís”, comenta Ítalo Arauz. “Sacar los patterns que Cadenasso compuso, te ayuda a ir como a otro nivel de batería. No como el típico pattern de batero que uno se ha estudiado toda la vida. Ahora hay que salirse un poquito de ahí y me parece muy entretenido”.

Encuentra la entrevista completa en la edición 15 de Melómanos Magazine (a la venta en estos lugares).