domingo, 30 de noviembre de 2014

Protistas: Las diferentes formas del dolor

Protistas, lanzamiento "Nefertiti"
Viernes 28 de noviembre, Teatro Cariola


Una sala de ensayo en Santa Isabel con Seminario. Unos ladrones despojan a Protistas de sus instrumentos. Una reacción de solidaridad entre músicos socorre a la banda. Y sin proponérselo, esos sucesos hicieron que la presentación de del disco “Nefertiti” en el Teatro Cariola, fuese una ceremonia sobre el dolor. Una ocasión intensa que potenció las virtudes de la banda y de su nuevo disco.

Los rostros tensos de Alejandro Palacios y Julián Salas, la concentración de Andrés Acevedo, la emoción de un Álvaro Solar que por momentos parecía agradecer, explotar y gritar de rabia de una sola vez, evidenciaban las diferentes emociones que dieron a la presentación de las bellas y oscuras canciones de “Nefertiti”. Una atmósfera más que adecuada: tensión por el momento y la semana difícil, incomodidad por tocar con instrumentos prestados, orgullo de un disco que saca lo mejor de la banda hasta ahora y el respeto de un público que les quiere y les cree.

Esa mezcla no es algo menor. El esfuerzo por unir diferencias es una clave en la música de Protistas y así lo entiende su público. Las sombras generadas por una iluminación sobria permitieron dejarse llevar entre el ruidismo y la intimidad más sencilla; entre la explosión noisy de 'Florecimiento', que en vivo se hace más violenta y aún más interesante que en disco, y lo vulnerable que se oyó Álvaro Solar al cantar 'Volar en llamas' (canción ya convertida en un clásico del grupo). Y eso fluye sin pausas.

Las diferencias también evidencian fisuras. De una apertura arrasadora y electrizante con 'Nefertiti', que derivó a momentos de brillo como la interpretación de 'Hospital Salvador' o 'En mis genes' (seria candidata a estar entre los mejores singles del año), se llegó a un tramo final en que la banda pareció avanzar a tropiezos y no logró aprovechar del todo la intensidad del momento y el ánimo del público. Parecieron virar, del grito de dolor, hacia el recuento de daños.

Pero de todas formas hubo otros aciertos. Sea por darse un descanso de las canciones del buen álbum “Las Cruces” (2012) (aunque de todas maneras sonaron algunas como 'Granada'), o por una inquietud creativa, los Protistas hicieron un espacio en su set para hacer referencias a sus orígenes, tocando canciones de su olvidado LP debut “Nortinas War” (2010), e incluso se dieron el gusto de cerrar con la primera canción creada por la banda ('Nicaragua').

Pero esa decisión no es casual. Con esa referencia a sus primeros años, Protistas ofrece una lectura sobre sanar el dolor: volver a mirar atrás. Como si en el pasado estuviese la clave de lo que ahora son, y con ello dar cara a las dificultades y volverlas canciones y conciertos. El mito del retorno. La lectura sobre el regreso a lo más seguro que siempre reconforta y sana. Una lectura que hizo de una tragedia, una cita con atmósfera y una mística. Eso que solo dejan los buenos conciertos.

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Por Felipe Retamal Navarro
Fotos por Reinaldo Rodríguez