martes, 1 de abril de 2014

LollaCL 2014: Sorpresas y decepciones


SORPRESAS

Jake Bugg (sáb. 17:00, PlayStation Stage)

Lo más probable es que pocos lo tuvieran como un imperdible del festival, pero Jake Bugg se llevó todos los aplausos con su sólida presentación. Con su guitarra colgada sobre la cintura y acompañado por un bajista y un baterista, el veinteañero músico de Nottingham sorprendió con un set contundente, en el que creó diversas atmósferas aprovechando al máximo sus canciones.

La primera de ellas fue más cargada a lo acústico y tuvo como base los temas del disco homónimo con el que debutó en 2012. 'Two Fingers', sencillo de ese trabajo, fue uno de los tempranos grandes momentos del show. En ese instante, además, se notó la presencia de numerosos seguidores del veinteañero a los que él respondió con leves sonrisas y miradas, siempre envuelto en su actitud segura y algo ensimismada.

Con el cambio a la guitarra eléctrica llegaron los cortes de "Shangri La" (2013), trabajo en el que muestra todo su potencial en canciones como 'What Doesn't Kill You' y 'Slumville Sunrise', las que en vivo sonaron aún más contundentes. Pero lo mejor llegaría hacia el final, cuando, volviendo a lo acústico, el británico regalo una linda postal con 'Broken', emotivo tema que interpretó solo con su guitarra y su afinadísima voz, recordando a referentes como Jeff Buckley y Neil Young. Ver a Jake Bugg es como estar frente a un artista experimentado, pero él además tiene la energía de la juventud. Por Ignacio Silva

Lorde (dom. 18:30, PlayStation Stage)

Media hora antes de empezar y ya no quedaba espacio para poder acomodarse y ver de cerca a una de las revelaciones del año que fue. Las esperanzas eran muchas y las expectativas se cumplieron con creces. La pequeña gigante no sería un muñeco sino que una neozelandesa proclamada como Lorde.

Un desplante de aquellos, esos que logran compensar la falta de gente en el escenario y una voz que sobrepasa límites. Sus bailes frenéticos y fríos se hicieron pocos para repletar un escenario que podría habérsele hecho grande. Aporte a eso fue el público adolescente y eufórico que se expresaba apenas daba una mirada, un saludo o un simple “gracias”.

Recorrió casi todo su repertorio, entre lo que incluyó su álbum debut, "Pure Heroíne" (2013), en integridad y parte de su primer EP, "Tennis Court" (2013). El griterío fue máximo cuando se acercó a canciones como 'Royals', 'Bitting Down' para cerrar en grande con un perfecto 'Team'. Una sorpresa que no fue tan sorpresa, pero que superó todo lo que se esperaba de esta chica maravilla. Por Jorge Rubio Soto

Savages (dom. 17:00, PlayStation Stage)

El oficio es uno de esos atributos que definen la calidad del show en vivo de una banda. Y Savages, grupo londinense formado en 2011, dio muestras de ello desde un comienzo, cuando sus propias integrantes se subieron a probar los instrumentos. Puntuales con el horario, las lideradas por la carismática Jehnny Beth comenzaron su presentación a las cinco de la tarde ante un escaso pero atento público que presenció la apertura con 'I Am Here'. De entrada se pudo apreciar la potencia en vivo del cuarteto, que venía precedido de las buenas críticas que ha recibido su excelente disco debut "Silence Yourself" (2013).

El set continuó con temas como 'Flying To Berlin', 'Shut Up', 'I Need Something New' y 'Strife', en los que la banda mostró sus credenciales y lo cohesionada que suena su explosiva mezcla de guitarras punzantes, bajos preponderantes y complejos patrones de batería. La ecuación la completa el histrionismo de Beth, que además de lucirse con su excelente voz, se roba la película bailando, gesticulando e interactuando con la audiencia, como toda una maestra de ceremonias. 'She Will', uno de los singles más conocidos de su único álbum, fue una de las interpretaciones que concentró todas esas características.

Aunque puede parecer difícil de digerir, la música del grupo británico cautivó al público, que a poco andar del show ya estaba rendido ante su llamativa propuesta, efecto que se mantuvo hasta el cierre. Ya hacia el final vendrían bromas sobre el título de 'Fuckers' ("¿En Chile se dice hueones, conchetumadres o culeados?", preguntó Beth) para cerrar con esa canción, que extendieron con un jam que dejó con ganas de más.

Sin causar mayor revuelo, Savages dio un show cautivante, en el que superaron expectativas y -de seguro- ganaron nuevos seguidores. Por Ignacio Silva


DECEPCIONES

Capital Cities (sáb. 15:30, PlayStation Stage)

Lo ocurrido entre los eucaliptos y el pasto del ‘Playstation Stage’ a eso de las tres y media de la tarde, es uno de esos extraños casos en que la entrega del público es la mayor razón del triunfo de una banda, en desmedro de las virtudes de los músicos. Capital Cities se hace acreedor de un show en que los bailes -con las consiguientes nubes de polvo provocados por estos- y la condescendencia son los primeros responsables de sacar un show adelante.

Dejando la sensación de que la captura de un público objetivo es el único motivo por el cual estuvimos ante una presentación "encendida" en lugar de un completo fiasco, la dependencia hacia ‘Safe And Sound’ se hizo demasiado palpable, así como la poca exigencia de su contraparte.

Pues a veces las multitudes cierran los ojos y solo buscan entretenerse; ellos pueden hacer eso. Pero la banda a cargo jamás debería desentenderse. Al menos no de una forma tan poco sutil. Por Francisco Silva

Portugal. The Man (dom. 14:30, Claro Stage)

Cuando la cátedra de Ana Tijoux aún no terminaba, al otro lado del Parque se asomaban tímidamente los primeros protagonistas del escenario Claro. Y así fue toda la presentación. Se esperaba mucho de Portugal. The Man: ocho discos bajo el brazo, una última producción muy alabada ("Evil Friends", 2013) y una estética visual muy bien cultivada.

Sin embargo, nada de eso se vio. El show de los estadounidenses, pese a que su calidad, fue aburrido, desabrido y mal armado. Si bien, en vivo presentan de mejor forma sus canciones –mucho más potentes que en los discos –, la formula fue poco atractiva y decepcionante.

Abrieron con el éxito más grande de su más reciente álbum, 'Purple yellow red and blue', y cerraron con la misma canción, pero fusionada con 'Another brick in the Wall' de Pink Floyd. Ahora, si era justificado repetir una misma canción para una banda que posee un amplio catálogo de sencillos y discos, queda a criterio de cada asistente. Pero por esta parte, deja mucho que desear de un grupo del que se esperaban grandes cosas. Por Jorge Rubio Soto

Julian Casablancas (dom. 16:30, Claro Stage)

El ‘Claro Stage’ venía sonando extraño desde la jornada anterior, sin embargo encontró en la presentación del vocalista de The Strokes el punto álgido en cuanto a desastres sonoros. ¿Lo peor? Aparentemente esta desprolijidad no fue un accidente, sino que formaba parte -de alguna bizarra manera- de la propuesta del desganado frontman.

Casablancas es apático, lo sabemos. Lánguido, también. El lío es que todo ello no solo lo aísla en el estudio, sino que ahora se extrapola a sus presentaciones. Como una nube corrosiva que incluso consiguió menoscabar ciertos destellos que pudieron entregar un poco de aire a una presentación al borde del autosabotaje.

Ni ‘River of Brakelights’ o ‘11th Dimension’ , ni siquiera Take It Or Leave it’ del ya neo clásico "Is This It" (2001) lograban escapar de esas ondas horrendas que llegaban desde el escenario. Pues cuando el ego puede más, desastres como este son los que afloran. Una propuesta absolutamente amorfa. Tanto así que es difícil hablar de forma y fondo, ya que ambos fueron absolutamente inexistentes en esta lamentable ‘performance’. Por Francisco Silva


Fotos de Lorde y Jake Bugg por Isidora Angulo
Otras fotos cortesía Lotus Producciones