jueves, 20 de febrero de 2014

Versus Lollapalooza: Vampire Weekend - Savages

El costo de oportunidad es tal vez una de las grandes disyuntivas a la que se exponen los asistentes a Lollapalooza, y a cualquier festival con una parrilla de artistas tan abultada.

Es por ello que en Melómanos Magazine queremos darles algunas pistas para que a la hora de los topes de horarios sepan con mayor precisión por qué show irán y también sopesen que se estarán perdiendo. Verlo todo es imposible y de seguro los gustos, así como los intereses, tampoco dan para todo, por ende las comparativas siempre se hacen necesarias.

El domingo 30 de marzo es tal vez el día con los números más fuertes y por ende cuando se darán los mayores choques de horarios. Entre las cinco y siete de la tarde, cuando el sol aún se encuentre golpeando fuertemente a los asistentes al Parque O’Higgins, tendremos que elegir entre varios shows. A eso de las 17:00 horas en el Play Station Stage, la banda londinense Savages empezará su actuación, mientras que media hora más tarde en uno de los escenarios principales –Coca Cola Stage- Vampire Weekend hará lo suyo. La elección (aun cuando exista la posibilidad de ver shows fragmentados) nos conlleva a elegir entre uno u otro; moverse entre New York y Londres.

Vampire Weekend: Sonido Cosmopolita

Qué duda cabe que el pasado año la banda liderada por Ezra Koenig supo cómo promocionar de forma efectiva su tercer elepé, apareciendo constantemente como números importantes en diferentes festivales (ya sea acompañando o realizando covers) . Sin embargo, más allá de las promoción y la constante presencia, lo de Vampire Weekend corre por cuenta de haber retornado con un gran disco bajo el brazo. Sin duda la edición de “Moderns Vampires Of The City” es un gran capital al que asirse para salir de gira, y que complementa un show de por si variado y multicultural.

El estilo musical en el que se anida la propuesta neoyorkina sabe de diversidad, ya sea por el jugueteo constante con el reggae, o el punk a ratos. Sin embargo, la movida definitiva es que no se amarran a nada, hacen de todo, pero musicalmente no penetran más allá. Es generalmente por el concepto con el que juegan que hacen de sus presentaciones algo más coherente. Una línea que juega por momentos con lo melancólico, como en otros revienta en una explosión bailable. Barroco, pero no tanto; movido, pero no extrovertido. Meditabundo por momentos, aunque sofisticado todo el tiempo.

Y es que más allá de ese voladero de luces que fue ‘A-Punk’, la banda siguió tejiendo en sus discos posteriores una propuesta que iba más allá de lo inmediato y que de alguna manera buscaba edificarse en muchos pilares. Muestra de ello es su repertorio que parece recorrer por cuanto estilo musical se le cruza por delante, asegurando un setlist en que la palabra variado es más que obligatoria y hasta le queda pequeña.

En base a sus última presentaciones se puede inferir que la creación del listado de temas que tocarán en vivo cruzará casi equitativamente sus tres producciones a la fecha. ‘Diane Young’, ‘White Sky’, ’Walcott’, ‘Ya Hey’ y ‘Oxford Comma’ serán sin duda algunos de los temas que nos toparemos. Y bueno, si ‘M79’ (ese tremendo tema del debut) apareciese, habrían más razones para darle la venía al espectáculo ofrecido por los neoyorkinos.



Savages: Post-Punk Reciclado

Suena a chiste repetido –y en gran parte lo es-, aunque más que reiteración parece como un ciclo sin fin el tomar referencias pasadas y trasladarla a un lenguaje sonoro actual. Llámese memoria sónica o carencia en referentes contemporáneos, el mirar a décadas anteriores y sentirse interpretado es algo muy real, casi tan real como la apuesta salvaje de Savages.

Hace años la impronta de Interpol nos rememoraba de cierta manera esa escena post-punk dominada por Joy Division. Hoy, la banda londinense Savages realiza algo similar, aunque con una visión más global, en que se retrotraen tanto estética como artísticamente a una escena completa.

Un poco de Noir, alusiones a la novela ‘El señor de las moscas’, y otro tanto de acritud vuelven a esta banda una propuesta bastante densa, sobre todo en el uso de la tonalidad negra. Tanto lírica, hasta indumentariamente rinden un homenaje bastante poco disimulado a las ciudades inglesas post-industriales que vieron nacer el género. Y lo hacen correctamente. Claro, el embarcarse en una cruzada tan evidentemente marcada es una apuesta arriesgada pero que consigue sobresalir por su firmeza. O mejor dicho, la ferocidad propia de sus intérpretes.

“Silence Yourself” (2013), su debut, es prueba de ello. Un elepé conciso y que resume lo que el grupo liderado por la cantante francesa Jehnny Beth propone. Con canciones como ‘Shut Up’ , ‘She Will’ o ‘Husbands’ de seguro la presentación de estas muchachas marcará uno de esos shows que se realzan por su personalidad, tal como hiciese Alabama Shakes el año pasado. Lo de este grupo es una presentación destinada a quedar en la retina de sus espectadores, ya no por grandeza u otra cosa, sino por esa desgarradora fuerza intrínseca que tiene la interpretación de este tipo de canciones, y evidentemente por ese magnetismo espontáneo que posee su vocalista.



Elección difícil la de ese día, no obstante ¿Ustedes, por quién se inclinan? ¿La mística envolvente de Savages, o la sonoridad sofisticada de Vampire Weekend? ¿O bien, un poco de ambos? Sin duda una cuestión de gustos.

Por Francisco Silva