martes, 29 de octubre de 2013

Especial Lollapalooza: Arcade Fire - Reflektor (2013)

La conceptualidad artística de "Reflektor", el nuevo disco de Arcade Fire, gira en torno al mito de Orfeo. Desde la portada hasta los videos de la película de Marcel Camus (Orfeu Negro, 1959) desprenden las referencias que servirán de trasfondo a las nuevas canciones.

Un mito que habla de un músico que pierde a su amada y va en su búsqueda hasta las mismas fauces del infierno. Su música consigue abrirle paso y casi asegurarle el rescate de su compañera. Sin embargo, ya en el final la misión fracasa. Orfeo gira su cabeza para mirar a Eurídice antes de salir del Hades y con ello, viola la única regla que el mismo señor del inframundo le impone para llevarse a su compañera: no mirar atrás. El músico es derrotado. Su inseguridad le derrota. Ese imperceptible temor del protagonista a que Eurídice no siga ahí es el que finalmente la desvanece.

Algo así ocurre acá, pero no se habla en términos de derrota. Digamos que Arcade Fire nos presenta una cuarta obra memorable; sin embargo, la pretensión les juega en contra en lo que sería el único bache de la placa: esa inquietud de ir un paso más allá, de estar seguros que posicionarán el LP como el disco que los lleve más lejos. La necesidad de ver que Eurídice sigue atrás. Si hubiera tan sólo un poco menos de todo, un poco menos de interludios, estaríamos hablando de la obra definitiva de los canadienses. De todas maneras, Arcade Fire, no sabe de lugares seguros. La estática no es tema.

"Reflektor" es un disco doble muy variado. Tanto así, que quizás esa pluralidad sónica y conceptual le haga perder fuerza tomando en cuenta que tuvieron que transcurrir tres años desde "The Suburbs" (2010) para poder estar frente a nuevo material de los de Montreal. El resultado es un elepé que se va abriendo en muchos frentes, tomando influencia de las más diversas vertientes. Desde el punk, pasando por sonidos latinos,hasta llegar a la influencia de LCD Soundsystem de la mano del mismísimo James Murphy. La tonalidad del álbum no se amarra a ninguna de las variantes que propone. Haciendo un amplio repaso estilístico busca volverse una mezcla rica en matiz, pero cuando se centra en ello es que pierde la profundidad, debido a la necesidad de abarcar.

Es así como nos encontramos con la influencia bailable del tema homónimo, donde la colaboración de David Bowie marca pauta y refleja la inquietud artística que tiene el grupo en este momento. 'Reflektor' es la continuación idónea de donde quedamos hace tres años con 'Sprawl II'. La neónica 'We Exist' sólo acrecienta esta sensación con un bajo tremendo y mucho dominio cadencioso.

'Here Comes The Night Time' representa lo mas arriesgado de la colección, con una fuerte carga latina en su estructura. Win Butler es el encargado de recoger las raíces haitianas de Régine Chassagne y nutrir al disco de ellas, entregando una pieza alejada de todo el material previo y sentando una fuerte base rítmica que en su ejecución resulta percusivamente inquietante y pegajosa.

La ausencia de lo barroco encuentra su nicho en las sencillas pero épicas 'Normal Person', 'You Already Know' y 'Joan Of Arc'. Representando tres maneras distintas de reinventarse de una canción a otra sin forzarse en demasía.

Y ni hablar de lo accesible de canciones como ‘Afterlife’, lo sintético de ‘Porno’ y ‘Supersymmetry’ que suenan, tal vez, a lo más frío compuesto por el grupo a la fecha.

El álbum en sí posee muchos contrastes que se ven aminorados por los extensos interludios y fade-outs que mantienen la distancia entre una canción y otra, dando lugar a no tan pequeños hiatos en los que se da espacio al escucha para que respire y pueda continuar con la propuesta siguiente. A veces, claro, estos intermedios se acrecientan un poco y ello estira el metraje en exceso. Lo interesante es que, con exuberancia y todo, "Reflektor" es el más firme candidato a transformarse en el disco del año, haciéndole el peso al repertorio de la banda y posicionándolos en una nueva lid sónica. Los reflejos de Arcade Fire parecen no conocer de límites.



Artista: Arcade Fire
Disco: Reflektor
Año: 2013
Sello: Merge Records

Por Francisco Silva