jueves, 17 de octubre de 2013

Jane’s Addiction: Menos es más


Jane's Addiction en Chile
Martes 15 de octubre, Teatro Caupolicán

Una noche para todos los gustos fue lo que se vivió ayer en el Teatro Caupolicán. Primero con la clasificación de la selección al mundial de Brasil 2014, para luego dar rienda suelta a la segunda presentación de Perry Farrell y compañía en el país.
La velada comenzó a las 20:30 en punto, con el partido de Chile, que fue exhibido como previa al plato de fondo e inmediato el nerviosismo por la clasificación se apoderaba de los espectadores que de a poco comenzaban a llegar al recinto.

El resto ya es historia. Sánchez y Medel nos dieron pasajes directos hacia el mundial. Y una vez finalizado el partido y con el ánimo más que arriba, el público se agolpó frente al escenario para esperar a los californianos.

Jane’s Addiction volvía a suelo nacional, tras su debut en la primera versión del festival Lollapalooza Chile 2011, para celebrar los 25 años de su álbum Nothing’s Shocking. Además un rumor extraoficial hizo que la noche fuera aún más sabrosa: el posible line-up de la versión 2014 del festival.

Alrededor de las once de la noche, Dave Navarro comenzó a calentar el ambiente con un punteo del insigne “olé, olé, olé Chile”, que el público no dudó en corear y con los integrantes tomando sus puestos, la Adicción de Juana dio el vamos con "Underground", parte de su quinto y último álbum de estudio The Great Escape Artist (2011). Luego siguió con “Mountain Song”, primer guiño al Nothing’s Shocking, para rematar la primera tríada del show con “Just Because”.

A pesar de ser una institución del rock dentro la camada alternativa de principio de los noventa, Jane’s Addiction no goza de una multitudinaria legión de fans en nuestro país. Sin llenar el recinto a su máxima capacidad, mucha gente cool como asistentes y con la voz de Farrell que a momentos se perdía entre los instrumentos, la banda supo dar un show certero y que se amparó en la máxima del rock: “sexo, drogas y rock n’ roll”.

“Had a Dad” continuó con la celebración del disco y el público hacía cada vez más intenso el slam. Mención aparte a Etty Lau Farrell, corista de la banda además de ser la esposa del vocalista. Tal vez la voz no sea su gran don, pero la performance que brindó, dejó a todos boquiabiertos, aportando sensualidad cuando la guitarra de Navarro y sus bailes, se unificaban en los momentos de mayor intensidad en “Ted, Just Admit It” y su inconfundible coro “sex is violent”.

“Been Caught Stealing” y “Ain’t no Right” desataban la locura. El slam y el surfeo del público reinaban en cancha. La atmósfera de la banda y el trance del público le hicieron justicia al bajo desempeño vocal de Farrell, que entre delays y la frenética sensualidad de sus movimientos fue cubriendo los desaciertos.

Si bien en Jane’s Addiction todas las luces apuntan a Farrell y su desplante escénico, Dave Navarro también se lleva gran parte de la atención y se la ganó con creces en “Up the Beach”, que tuvo de protagonista a una afortunada chica del público que llegó hasta el escenario a bailar con Perry.

“Stop!” fue la elegida para cerrar la primera parte del show y que transformó la cancha en tierra de nadie. El encore estuvo a cargo de “Chip Away”. Mientras la banda hacía lo suyo en percusiones, un par de chicas sobrevolaba el escenario, colgando de un arnés incrustado en su piel. El broche de oro fue una emotiva “Jane Says”, cerrando así un show redondo, con trece canciones y un poco más de una hora de duración, donde lo primordial fue la entrega de la banda, abocando a lo más calado de su repertorio y a una fanaticada que deja a Perry Farrell más convencido que Chile perfectamente podría ser su segundo hogar. Un espectáculo que sin grandes parafernalias dio en el clavo y que de la frase “menos es más” hizo su leit motiv.

¿Y el line-up?, quedó como un simple rumor y la especulación se hace más grande de cara al festival de música más grande del país.

Por Bayron Ríos
Fotos por @jotapequiroz, Lotus Producciones