lunes, 3 de junio de 2013

Babasónicos: Sonido infundible

Babasónicos en Chile
Viernes 31 de mayo, Teatro La Cúpula

We are the grand fueron los que abrieron la noche. Exactamente a las 22.30 el cuarteto estaba sobre el escenario y con sus sonidos propios de música inglesa mantuvieron un prolijo show a lo largo de una hora. Los chilenos dieron un rápido repaso a lo que es su trabajo, sonando en su presentación ‘Forgotten Boy’, ‘Faint’, ‘Save Me’ y tantas otras canciones que le han valido un puesto en importantes escenarios ingleses y locales.

Su presentación fue certera y precisa, dejando sobre el escenario nada más que esa experiencia adquirida en años, propia del que ha masterizado al máximo sus habilidades. La energía de su música no se vio mermada en momento alguno y al momento de retirarse el público los despidió con efusivos aplausos.

En lo que respecta a Babasónicos, los anfitriones de la jornada, su aparición se dio exactamente a la medianoche con la repentina potencia de ‘Y qué’, canción que encendió al público cual gasolina reacciona al fuego y dio a entender de inmediato la tónica que dominaría el ambiente durante toda la presentación.

La rapidez del show era vertiginosa, al punto que las canciones se sucedían una tras otra sin dejar tiempo al descanso. ‘Tormento’, ‘Los Calientes’, ‘Seis Vírgenes Descalzas’, ‘Flora y Fauno’, ‘Muñeco de Haití’, ‘Sin mi diablo’, ‘Canción llévame lejos’, ‘El ídolo’ y ‘Putita’ fueron algunos de los veinte temas que se dejarían escuchar en la noche que no tuvo palabras de por medio.

Si hay algo en que saben destacar los de Babasónicos es precisamente la solidez de sus presentaciones, pues en vivo tienen un sónico pulcro, idéntico a sus trabajos de estudio, pareciendo dominar a la perfección la fórmula que mantiene y conserva la euforia del público. Cabe mencionar la responsabilidad en esto de Adrián, quien con su menuda figura no flaquea como frontman, y no escatima en medios para provocar a sus oyentes.

Pero no fue hasta terminado ‘Yegua’ que el público se llevaría la única –y amarga- sorpresa de la noche al escuchar a Dárgelos despedirse. Los rostros desconcertados solo indicaban el descontento de no poder continuar con el trance que disfrutaban, por lo que rápidamente comenzaron los primeros intentos de tenerlos de vuelta en el escenario, intentos que por breves momentos parecían no tener respuesta.

A pesar de que el fin ya se vislumbraba en el horizonte, con el Encore no se hizo más que terminar de hacer estallar al público gracias a ‘Irresponsables’ y finalmente a ‘Microdancing’, que tuvo hasta la coreografía incluida. Las canciones vinieron a ser el perfecto broche de oro para un público que necesitaba expulsar la euforia contenida.

La presentación fue rápida e intensa, con veinte canciones que parecieran haberse ido en un suspiro, y en un ambiente que lograba una intimidad arrulladora gracias a la humilde capacidad del Teatro La Cúpula, espacio que se vio repleto por la poderosa capacidad de convocatoria de los trasandinos.

Por Claudio Salas
Fotos por Wladimir Rojas Lllopis